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La Catedral de Nuestra Señora de la Pobreza
de Pereira
Patrimonio Histórico y Arqueológico
de Colombia
Alvaro Acevedo Tarazona
Historiador Profesor Universidad Tecnológica de Pereira
(Colaboración y Apéndice de Víctor Zuluaga
Gómez)
Temas
Introducción
Antecedentes de la Fundación
de Pereira y de la Construcción de la Iglesia de Nuestra
Señora de la Pobreza
La Iglesia de Nuestra Señora
de la Pobreza, Primera Obra Cívica de Pereira
Anexos
A. Adquisición del primer solar
para la Iglesia, 1874
B. Acta de instalación y posesión
de la Junta Parroquial de Pereira, 1873
D. Homenaje a la memoria del presbítero
Remigio Antonio Cañarte, 1878
E. Nómbrase un inspector de
policía urbana para delinear las calles de Pereira, 1875
F. Compra del segundo solar para la
construcción de la Iglesia a Manuel Valencia y Lucía
Montoya,1881
G. Compra del tercer solar para la
construcción de la Iglesia Manuel Valencia, enero 12 de
1883
H. Compra del cuarto solar para la
construcción de la Iglesia a Manuel Cárdenas, marzo
19 de 1883
J. Contrato para la construcción
de un proyecto de planos para el templo, 1906
K. Acta de fundación de la
Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, 1905
Introducción
La presente investigación se propone relatar
los antecedentes, orígenes y construcción del templo
de Nuestra Señora de la Pobreza de Pereira, patrimonio cultural
de Colombia, el cual atesora en su seno una enigmática historia
de ampliaciones y reconstrucciones, vinculadas al crecimiento de
la feligresía, desde los tiempos de la fundación de
Cartago en 1540 hasta la creación de Pereira en 1863 y posterior
sismo de 1906.
Un relato en el que los embates de la naturaleza
también han marcado el tiempo histórico, desde aquel
12 de marzo, domingo de Lázaro de 1595, cuando ya se registró
la fuerza del calor, fuego y humo que salía por la boca del
volcán de Cartago, y que cubrió de cenizas toda una
extensa provincia muy poblada, rica y generosa "en árboles
de todas las frutas de la tierra" .
El templo parroquial, posible huella religiosa
de la antigua ciudad de Cartago, testimonio vivo de la urbe de Pereira
en ciernes y elevado a la dignidad de catedral en 1952, hoy también
reafirma la identidad histórica de la ciudad al confirmarse
en las labores de su reconstrucción y restauración,
después del terremoto del 25 de enero de 1999, la completa
preservación de su magnífico techo en madera, expresión
de una arquitectura "temblorera", además de los
osarios de los fundadores del caserío de 1863 y los abundantes
vestigios arqueológicos, óseos y materiales, encontrados
en el suelo de sus naves. Tales acontecimientos han puesto en evidencia
la importancia de la historia y de la arqueología en la reconstrucción
del frágil tejido de la memoria, así como la necesidad
de realizar trabajos interdisciplinarios que redunden en la preservación
y divulgación del patrimonio cultural.
La investigación, basada en fuentes primarias
de archivo y una minuciosa indagación en la historiografía
de la región y del país, desde los cronistas de la
antigua ciudad de Cartago (1540) hasta aquellos de la Pereira de
sus primeros años de existencia, ha requerido del uso de
una apropiada hermenéutica para interpretar y explicar un
pasado que a los ojos del presente se hace difuso por lo que significó
el traslado de la ciudad de Cartago en 1691, y cerca de ciento cincuenta
años después, en 1863, la fundación de Pereira,
al parecer, en el mismo sitio de la antigua ciudad.
La labor de reconstrucción histórica
no ha sido fácil, por lo que ha implicado desenvolverse entre
huellas ínfimas, grandes lagunas y jirones de memoria muy
selectivos. De ahí que haya sido imprescindible recurrir
a la arqueología, experta disciplina en leer detalles, al
igual que a los rastros escritos consignados en los archivos de
la propia catedral de Nuestra Señora de la Pobreza, General
de la Nación, de Cartago y de la Notaría Primera y
la Alcaldía de Pereira, así como a publicaciones históricas
especializadas, para recrear desde los antecedentes de la ciudad,
que se remontan a la antigua Cartago, hasta su contexto social,
económico y religioso en las primeras décadas del
siglo XX, relacionado con la construcción del templo y el
entorno de la Plaza.
Pero más allá de las dificultades
para recrear esta historia sobre los orígenes de la ciudad
y configuración de la misma en sus primeros años de
vida, es reconfortante constatar y valorar el deseo de los pereiranos
por prolongar su memoria histórica. En un comienzo, por los
cronistas de la naciente urbe, testimonio único para la historiografía,
no sólo por la calidad del registro realizado por éstos
sino por su esfuerzo de analizar y explicar el acontecer social
y político, conforme a los métodos de indagación
que la disciplina histórica había alcanzado y podía
proveer en esos momentos. En segunda instancia, por el gran acopio
de literatura y textos que circulan sobre la historia de la ciudad,
en su propósito de recrear el acontecer de la vida cotidiana.
En tercer lugar, por los historiadores y arqueólogos formados
en sus respectivas disciplinas, quienes en los últimos años
han creado nuevas investigaciones y marcos de interpretación
sobre la ciudad y el entorno regional.
Precisamente, este último tipo de trabajos
se inaugurarían en 1963, con motivo del primer centenario
de la ciudad, con un texto dirigido por el Club Rotario y realizado
por tres de los investigadores sociales que más se destacarían
en los siguientes años en la historiografía y arqueología
colombiana: Juan Friede, Jaime Jaramillo Uribe y Luis Duque Gómez.
Sin duda, una investigación afortunada para Pereira en su
propósito de explicar los antecedentes, origen y acontecer
de la ciudad, titulada Historia de Pereira . Incluso, podría
hoy afirmarse que dicho escrito, después de casi cuarenta
años de haber salido a la luz pública, aún
no ha sido superado por la pertinencia de los temas y problemas
allí expresados.
Por lo que ha implicado revisar todo este acervo
bibliográfico y sobre la historia de Pereira y el entorno
regional, de igual forma, la presente investigación ha demandado
una dispendiosa labor interdisciplinaria entre historia y arqueología
para intentar descifrar el enigmático rompecabezas de la
construcción del templo y los restos óseos y demás
vestigios del pasado encontrados en el techo y en el piso de sus
naves. Una fascinante tarea que, a la vieja usanza de tijera y engrudo,
ha debido reconstruirse, paso a paso, centímetro a centímetro,
recurriendo ya a los especialistas de las áreas de saber
en mención, ya a la tradición oral, ya a los arquitectos,
ya a los maestros y oficiales de obra, pero, sobre todo, a la contrastación
y crítica de fuentes editadas y de archivo, para lo cual
se ha contado con la oportuna colaboración de las auxiliares
de investigación, Luz Ayda Bermúdez y Yaneth Patricia
Alvarez.
La labor interdisciplinaria, desarrollada con
la directora del proyecto de reconstrucción de la Catedral,
Amparo Jaramillo de Drews, los antropólogos Martha Cecilia
Cano, Carlos Eduardo López y Gonzalo Correal y los historiadores
Víctor Zuluaga Gómez y Armando Martínez Garnica,
ha sido fundamental en la construcción de este escrito, de
la misma manera que la colaboración del geólogo Juan
Manuel González y de los auxiliares de investigación
Marina Mora y Wilder Ríos.
Por supuesto, no podría dejar de agradecer
a Rigoberto Gil Montoya sus sugerencias y recomendaciones en la
elaboración final de este escrito, así como a Jaime
Ochoa por su apoyo y orientación bibliográfica en
el proceso de investigación del mismo, quien preserva además
una valiosa colección de libros sobre la historia de Pereira,
única en su origen y utilidad para todos aquellos interesados
en indagar sobre el pasado de la ciudad.
Finalmente, un agradecimiento en forma especial
a Víctor Zuluaga Gómez, quien participó en
la reconstrucción de esta historia con un escrito para apoyar
la hipótesis de que el sitio en el cual fue fundada inicialmente
la ciudad de Cartago, es el que en la actualidad ocupa la ciudad
de Pereira, de la misma forma que la plaza principal de la antigua
ciudad coincide con el marco de la actual Plaza de Bolívar.
También un agradecimiento muy especial
a la Diócesis de Pereira, al Forec, a Amparo Jaramillo de
Drews, directora del proyecto de reconstrucción de la Catedral,
y a todas las personas y actores institucionales que de una u otra
forma se vincularon a este proyecto interdisciplinario de investigación,
sin los cuales hubiese sido imposible su realización.
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Estudio Histórico sobre
los Antecedentes, Orígenes y Construcción de
la Iglesia de Nuestra Señora de la Pobreza
Realizado para el proyecto interdisciplinario:
Rescate del Patrimonio Arqueológico e Histórico
asociado a la Catedral "Nuestra Señora de la Pobreza"
Dirigido por: Martha Cecilia Cano, Amparo Jaramillo
de Drews, Carlos Eduardo López y Alvaro Acevedo Tarazona
Presentado a: Amparo Jaramillo de Drews, Coordinadora
Proyecto de Restauración de la Catedral Nuestra Señora
de la Pobreza de Pereira
Pereira 2001
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