Construida en una esquina de la plaza principal, responde a los patrones clásicos de la arquitectura republicana de la región, sobresaliendo el rico y elaborado trabajo en madera. La fachada principal a la calle es plana, con una muy clara ubicación de su acceso en el centro. El interior es un claustro de cuatro costados en un piso, sobre patrio central, con las tradicionales habitaciones una tras otra. En el eje del zaguán de acceso, al otro lado del patio, está el comedor, con puerta de cuatro hojas, tableros, barrotes y calados, en su orden. El trabajo en madera es notable en columnas. Barandas, puertas, ventanas y cielo rasos de las habitaciones, del salón y el comedor, con especial dedicación el trabajo de carpintería en puertas y ventanas de la fachada exterior, que son pintadas en barniz, en forma de ojiva, de dos hojas entableradas y con postigos en esta misma forma; los tableros tienen aplicaciones en madera de hojas de acanto, con tallas que unen la composición; la puerta principal está coronada por un copete de hojas de acanto que hacen volutas y caen por los costados de la ojiva. El conjunto de cada ventana lo complementa una baranda o antepecho de esbeltas varillas metálicas y pasamanos lisos con un encaje de pequeñas ojivas. | 

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Fuente: Sociedad Colombiana de Arquitectos Regional Risaralda, Inventario Patrimonio Arquitectónico del Risaralda, primera edición, Editorial Blanecolor, 1998, pg 42. Gilberto López Ángel Director Casa de La Cultura. - visita al sitio. |